
En un mercado frutícola cada vez más competitivo y exigente, el éxito productivo ya no depende únicamente de un buen manejo en postcosecha. En cultivos estratégicos como el mango y la palta, la precosecha se ha convertido en una etapa determinante, ya que es durante este periodo donde se definen variables clave como el tamaño del fruto, la calidad interna y externa, la vida útil postcosecha y, en consecuencia, el precio final en el mercado.
De cara a las nuevas campañas en 2026, los productores de Perú y Colombia enfrentan retos importantes: variabilidad climática, mayores exigencias del mercado internacional, costos de producción en aumento y una competencia cada vez más tecnificada. Es por ello que una planificación adecuada de la precosecha resulta fundamental para asegurar campañas sostenibles y rentables.
A continuación, se presentan cinco puntos clave de manejo en precosecha que pueden marcar la diferencia en mango y palto.
1. Nutrición fisiológica estratégica
Una nutrición balanceada y ajustada al estado fenológico del cultivo es la base para un buen desarrollo del árbol y del fruto. Durante etapas críticas como floración, cuajado y llenado, es indispensable asegurar la disponibilidad adecuada de macro y micronutrientes como nitrógeno, potasio, calcio, boro y zinc. Una nutrición deficiente o mal sincronizada puede generar problemas como caída de flores, frutos pequeños, desórdenes fisiológicos y menor vida postcosecha. Por ello es importante monitorear mediante análisis foliares periódicos la concentración de nutrientes.
2. Manejo adecuado del riego
El riego es un factor determinante en la productividad y calidad. Es fundamental evitar el estrés hídrico, especialmente en momentos críticos como la floración, el cuajado y el llenado del fruto. Tanto el déficit como el exceso de agua pueden afectar negativamente el calibre, la uniformidad, la sanidad del fruto y disminuir hasta la mitad nuestra producción estimada. La implementación de programas de riego basados en la demanda hídrica, tipo de suelo y condiciones climáticas locales es una herramienta clave para optimizar el recurso y maximizar su eficiencia.

Imagen extraida de Portal Fruticola.
3. Manejo de la carga del árbol
Un exceso de carga puede comprometer el tamaño, la calidad y la uniformidad del fruto, además de debilitar al árbol para la siguiente campaña. Prácticas como la poda estratégica, el raleo de frutos y el manejo del equilibrio vegetativo-productivo permiten obtener frutos de mejor calibre.
4. Uso de patrones clonales
La elección de patrones clonales de alta calidad permite lograr mayor uniformidad en el campo, mejor adaptación a condiciones de suelo y estrés hídrico, y en muchos casos mayor tolerancia a enfermedades. Esto se traduce en una producción más homogénea, eficiente y predecible, aspecto clave para cumplir con los estándares comerciales actuales.

Imagen extraida de SENASA.
5. Mirar hacia el mercado desde la precosecha
La producción debe estar alineada con el mercado. Conocer las ventanas comerciales, los calibres y características solicitadas por los compradores, así como reducir cadenas largas de intermediación, permite una mejor planificación productiva. Ajustar el manejo agronómico según los requerimientos del mercado es una estrategia clave para mejorar la competitividad y el posicionamiento del producto.
En conclusión, una precosecha bien manejada no solo mejora el rendimiento y la calidad, sino que permite enfrentar con mayor solidez los desafíos técnicos, climáticos y comerciales de la temporada 2026. Invertir en decisiones agronómicas oportunas es invertir en el futuro del mango y la palta en nuestra región.
Referencias:
