
El banano (Musa spp.) es uno de los productos agrícolas mundiales más valiosos, con plantaciones comerciales responsables de suministrar casi 15% de la producción mundial total de banano (Panigrahi et al., 2021), con un valor anual de US$ 11.000 millones y es crucial para las economías de muchos países. Aunque el banano tiene importancia socioeconómica global, como cualquier cultivo está amenazado por restricciones bióticas y abióticas, lo que resulta en pérdidas económicas y de productividad significativas, lo que consecuentemente afecta la seguridad alimentaria (Pua et al., 2019) y en poco más de medio siglo, el 60% de las regiones que actualmente producen bananas tendrán dificultades para cultivar esta fruta a menos que se realicen intervenciones urgentes para hacer frente al cambio climático.

Figura 1. Cambio climático amenaza la producción de banana en América Latina y el Caribe. Fuente: Agencia Agraria de Noticias, 2025.
En el cultivo de banano, la velocidad de aparición de nuevas hojas y la velocidad de crecimiento del fruto dependen en gran medida de la temperatura. En términos generales, el cultivo de banano se cultiva ampliamente en zonas con clima cálido y húmedo, sin vientos fuertes durante todo el año. Los principales factores abióticos que influyen en el crecimiento y la producción del banano son el agua, la temperatura, el viento y los nutrientes minerales. El banano es una planta propia de los trópicos húmedos, pero se adapta a una amplia gama de condiciones climáticas, desde zonas tropicales húmedas hasta subtropicales secas. El estrés abiótico es causado por factores no vivos: luz (luz intensa, radiación UV, oscuridad), agua (déficit, desecación, inundación), salinidad, temperatura (heladas, bajas temperaturas, calor), nutrientes (desequilibrio nutricional), estrés oxidativo, hipoxia y factores físicos (viento, contacto). Estos factores ambientales provocan trastornos no infecciosos. Los extremos de agua, temperatura, sales, nutrientes y luz causan estrés en las plantas. El estrés abiótico puede provocar pérdidas de rendimiento de hasta el 65 – 87 %.

Figura 2. Los desafíos del banano y el cambio climático. Fuente: Redagricola, 2024.
Los mecanismos de resistencia al estrés son la evitación (prevenir la exposición de la planta al estrés), la tolerancia (permitir que la planta resista el estrés) y la aclimatación (modificar la fisiología en respuesta al estrés). La duración y la velocidad de aparición del estrés son factores que pueden afectar la respuesta de las plantas para aclimatarse a diversos tipos de estrés. Las tecnologías actuales disponibles para aumentar la producción de banano y plátano han descuidado las limitaciones del estrés abiótico.
Es por ello que los laboratorios de Bio Natural Solutions (BNS) se ha desarrollado LifecoPro® Grow, que es un bioestimulante fisiológico de origen natural de uso agrícola formulado a partir de extractos vegetales diseñado para acompañar los procesos fisiológicos de la planta durante su desarrollo. Actúa como modulador del metabolismo vegetal, favoreciendo el equilibrio fisiológico y la eficiencia de los procesos naturales de crecimiento y desarrollo de la planta. Su formulación contribuye a la activación de rutas metabólicas endógenas, apoyando la división y elongación celular, la eficiencia fotosintética y la asimilación de micronutrientes, así como la reducción del estrés oxidativo. Esto logrará que los cultivos de bananos mejoren la absorción y asimilación de nutrientes en diferentes etapas fenológicas, tengan una protección antioxidante que reduce el daño celular por estrés y sea compatible con programas de nutrición y manejo integrado de cultivos.

Figura 3. LifecoPro® Grow. Fuente: BNS, 2026.
Referencias:
