
La palta (Persea americana Mill.), también llamada aguacate, es un fruto subtropical climatérico de cáscara verde y pulpa cremosa, casi mantecosa. Su aceite fresco, que representa entre un 11 % y un 19 % del fruto, es rico en ácidos grasos monoinsaturados (alrededor del 71 %), con una parte menor de saturados (~16 %) y poliinsaturados (~13 %). Esa composición ayuda a equilibrar el colesterol en sangre, con menos LDL («colesterol malo») y más HDL («colesterol bueno»), y mejora la absorción de vitaminas liposolubles y de otros compuestos beneficiosos. Además, la palta es buena fuente de ácido fólico, clave para el desarrollo del tubo neural del feto, y aporta antioxidantes como la luteína y la zeaxantina, importantes para la salud del cerebro y de la vista. Se vinculan con la prevención de la degeneración macular asociada a la edad, las cataratas y enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer.
Pero todo ese valor nutricional solo llega al consumidor si la fruta llega bien. La calidad de frutas y verduras se mide en varias dimensiones: nutricional, microbiológica, tecnológica, comercial y sensorial, además de aspectos como el origen, las propiedades funcionales y los defectos. En la palta, esa calidad se construye en el campo, como resultado de la genética, el clima, el manejo agronómico, los criterios de cosecha, la selección de frutos y la presencia de plagas y fitopatógenos.

Figura 1. El manejo de precosecha y su efecto en la poscosecha del palto Hass. Fuente: Redagricola, 2026.
La problemática: los problemas en postcosecha tienen inicio en la etapa precosecha
Cuando un contenedor llega con pudrición en el pedúnculo, pulpa oscurecida o maduración despareja, lo normal es sospechar del empaque, del frío o del transporte. Pero conviene tener presente que la postcosecha no mejora la fruta, solo intenta conservar lo que el campo ya ocurrió o inicio.
Y en el campo pasan varias cosas a la vez:
Las soluciones: trabajar en el huerto, antes de cosechar
La buena noticia es que casi todo esto se puede manejar. Algunas prácticas que funcionan:

Figura 2. La mayoría de las enfermedades de postcosecha tienen su origen en infecciones latentes del campo. Fuente: Agencia Agraria de Noticias, 2026.
La cadena de frío sigue siendo indispensable, pero su función es preservar. Puede frenar la maduración de una palta bien formada; no puede reparar una con infecciones latentes o desbalances nutricionales.
Cómo ayuda Bio Natural Solutions: LifecoPro Biofert
Precisamente por esta problemática, en los laboratorios de Bio Natural Solutions desarrollamos LifecoPro Biofert, una solución elaborada a partir de extractos de cáscaras cítricas. Estos extractos contienen ácidos orgánicos, como el ácido cítrico y el ácido ascórbico, que reducen el pH del entorno donde se aplican. El resultado es un ambiente menos favorable para los fitopatógenos, ya que se altera su membrana celular y se afecta su reproducción. Además, presenta un efecto antifúngico: se une al ergosterol de la membrana del hongo y forma poros que alteran su permeabilidad. Esto provoca la pérdida de materiales celulares esenciales y, finalmente, la muerte del hongo. LifecoPro Biofert está libre de residuos químicos y cuenta con certificación orgánica, lo que lo hace ideal para usarlo en etapas de precosecha. Es decir, justo donde se define la calidad que después veremos en destino.

Figura 3. LifecoPro Biofert. Fuente: Bio Natural Solutions, 2026.
La mejor estrategia para obtener una palta de alta calidad es preventiva. Cada decisión tomada en la precosecha, desde el manejo nutricional y sanitario hasta elegir el momento correcto de cosecha, tiene un impacto directo en la vida útil del fruto y en las pérdidas que puede tener un productor o una empresa agroindustrial. En postcosecha se conserva la calidad; en el campo es donde realmente se produce.
Referencias:
